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“No nos informamos bien sobre lo que comemos. Saludable se confunde con ecológico, y sostenible, con tradición.”

En 1991, cuando Eduard Fitó se tituló como ingeniero técnico agrícola en la ESAB, su abuelo era propietario de una empresa ya centenaria dedicada a la producción y mejora de semillas.
“No nos informamos bien sobre lo que comemos. Saludable se confunde con ecológico, y sostenible, con tradición.”
Eduard Fitó

En 1991, cuando Eduard Fitó se tituló como ingeniero técnico agrícola en la ESAB, su abuelo era propietario de una empresa ya centenaria dedicada a la producción y mejora de semillas. Más de 25 años después y desde la perspectiva de una multinacional todavía capitaneada por la familia, Eduard Fitó es el director de desarrollo de negocio y asuntos corporativos y trabaja para mantener el espíritu de los fundadores sin perder de vista el desarrollo social y tecnológico.

¿Cuál es el secreto de que Semillas Fitó haya pasado de ser una pequeña empresa a una multinacional centenaria?
Diría que es una mezcla de visión, misión y mucha pasión. A medida que van transcurriendo los años, observo que conocer el oficio ayuda mucho a reforzar esa visión y misión y alimenta la pasión. Es el conocimiento, el componente técnico o de oficio, el que precisa de agua y cuidados generación tras generación.

¿Adaptarse a la presencia creciente de la tecnología es compatible con mantener la tradición y la esencia empresarial?
¡Es fundamental! Todo evoluciona: tu entorno (social, tecnológico, cultural...) y el tamaño de la empresa. No se puede gestionar una empresa ahora de la misma forma que dentro de 10 años. A veces digo, un poco en serio y un poco en broma, que si ahora trabajamos como lo hacíamos hace 5 años, deberíamos estar preocupados. Pero que si lo hacemos igual que 10 años atrás, quizás ya no sea necesario que nos preocupemos, porque ya será demasiado tarde.

¿Cómo influye trabajar en una empresa que fundó tu tatarabuelo hace más de un siglo?
Hay que hacer todo lo posible para mantener la cultura, el espíritu de los fundadores. Poco tiempo después de incorporarme, mi padre me dijo: "A mí, los balances de la empresa me dicen más bien poco. Lo que realmente me gusta es ver que somos capaces de sacar nuevas semillas al mercado."
Me hizo ser consciente de que Semillas Fitó tenía un propósito que debía preservarse. Si sólo queríamos ganar dinero, este proyecto empresarial no tendría futuro. Es decir, hay que tener siempre presente la misión de la empresa que define su razón de ser y debe perdurar a lo largo de generaciones.

En una sociedad cada vez más preocupada por lo que comemos, ¿crees que se otorga la importancia merecida a la semilla?
Es un sector bastante desconocido. La gente da mucha importancia a lo que come, pero desgraciadamente no se informa bien. Se confunde comer con naturaleza, ecológico con saludable o sostenibilidad con tradición.
La semilla aporta una buena parte de la tecnología de la cosecha. Cosechamos lo que sembramos y nuestras cosechas son nuestros alimentos, algunos directos (frutas y verduras) y otros como ingredientes de la industria alimenticia. Y, sin embargo, el sector no ha sido capaz de explicar la importancia de nuestra aportación. Personalmente, estoy muy implicado en comunicar este valor añadido de las semillas.

¿Transgénicos sí o no? ¿Cómo se trabaja la mejora genética en Fitó?
La transgenia es una de las últimas técnicas que los que nos dedicamos a las semillas hemos aportado a la obtención de nuevas variedades. Francamente, no sé por qué se da más importancia a esta técnica que a otras. Si nos sentimos turbados porque el hombre es capaz de introducir un nuevo gen en una especie, ¿cómo deberíamos reaccionar ante una mula, que es un cruce interespecífico en el que hemos mezclado miles de genes ajenos?
En Semillas Fitó deseamos lograr la mejora genética utilizando todas las tecnologías que conocemos, pero no podemos hacer transgénicos porque una regulación pone esta técnica sólo en manos de unos cuantos. Eso provoca que una mala regulación reduzca la capacidad de innovación de todo un sector.

Semillas Fitó

Hay gente que afirma: "La fruta y la verdura ya no tienen sabor". ¿Es el precio que debemos pagar por alimentos más atractivos a la vista o más duraderos?
No necesariamente. Es cierto que durante años los mejoradores genéticos hemos puesto el acento en producir alimentos saludables y accesibles económicamente creando nuevas variedades resistentes a enfermedades y más productivas.
Hay que ser consciente de que la producción procede tanto de lo que obtienes como de lo que no tiras y de ahí que la homogeneidad de los frutos deba ser lo más alta posible en cualquier condición. Ese es uno de nuestros principales objetivos. No podemos jugar con el hambre. Pero, cada vez más, el conocimiento adquirido nos permite ampliar horizontes y trabajar para recuperar el sabor de algunos productos.

¿Se producirán suficientes alimentos para cubrir las necesidades en el futuro?
Estamos haciendo todo lo posible para que así sea. "Acceso a la tecnología por una agricultura sostenible y saludable" es la misión que el sector a escala mundial nos hemos fijado. La combinación de sostenibilidad, salud y accesibilidad nos guía al defender nuestro sector.

Y mirando hacia el futuro... ¿Qué responsabilidad tiene la empresa para asegurar la transferencia del conocimiento generado en las universidades?
Todos formamos parte de la sociedad civil: las empresas, las universidades y la Administración. Las universidades son fundamentales para generar conocimientos a través de la investigación y la docencia, pero, además, nos tienen que ayudar a ser un puente con la Administración. Pero las empresas no debemos aislarnos, tenemos que compartir nuestras inquietudes, solicitar ayuda y dejarnos ayudar por las universidades porque todos saldremos ganando

¿Cómo pueden contribuir las empresas creadas por alumni al mundo empresarial y a la propia universidad?
Trabajar en red es fundamental. Ya lo hacían los gremios en la edad media y actualmente los clústeres de empresas no tienen éxito por casualidad. Haber compartido universidad aporta una base de valores comunes que puede facilitar una relación profesional. Creo que es positivo que la universidad se haga eco en sus aulas de las experiencias empresariales exitosas.

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